Cuentos

Cuentos
"Viajeros extraviados", Premio Fondo Nacional de las Artes, Editorial Bajo la luna

Novela

Novela
"Cruces cierran los campos", Premio Rejadorada-Multiversa, España

jueves, 29 de septiembre de 2011

Taller 2011 - Gustavo Fracchia

Muelle y velero
Gustavo Fracchia

El muelle abandonado de maderas negras de petróleos antiguos,
con los pies mojados,
inerme, mira el velero hacia el ocaso,
avanza lento pero resoluto, con favorable viento,
trazando estela perpendicular que a poco desvanece.

Mi amor abandonado en el ocaso
de muelles de maderas negras de petróleos antiguos,
inerme ante desfavorable viento,
desvanece lento, con sus pies mojados.
En el velero, resoluta, perpendicular, Estela.

De las maderas negras de petróleos antiguos
mi amor resurge perpendicular desde el ocaso,
seca sus pies aprovechando el viento,
traza nuevo rumbo, avanza lento,
inerme, sin velero, sin dejar estela.

Taller Literario 2011 - S. Iammarino (II)

TRES PECES PINTADOS
Silvia Iammarino

El rosal
tenía
una sola flor.
En el muro del patio
tres peces pintados
un pacú
un manduví
un amarillo.
En un rincón
una damajuana.
Un desvelo temprano
ahogó
las redes
en las aguas mansas.
El pescador
volvió
pasado el mediodía.
El sol
no brillaba
en sus manos vacías.
Lo esperaban
una damajuana,
tres peces pintados
y una sola flor.

Taller Literario 2011 - Silvia Iammarino

DRUETA EN MI CABEZA
Silvia Iammarino

Amaneció nublado
como mi cabeza.
Anoche tuve un sueño
y me despertó un malestar.

Un tal señor Drueta
me penetra
(juro que la rima es involuntaria).
A ese señor no lo conozco
ni en sueños
no tiene rostro
ni color.
La escena no es un cuadro romántico de Klimt.

Recuerdo a mi profesor de natación.
Anoche lo despedimos,
se muda a otra ciudad.
Se llama Moccicafreddo.
Descarto una posible
relación con Drueta.

Enciendo la cafetera,
preparo el desayuno,
intento comprender,
suena el teléfono.
Mi vieja me exaspera con sus intromisiones.
Lo pienso
pero me callo.
Mi hermano va a ser padre
y ese tal señor Drueta me penetra.

Juego con el sueño,
desarmando y recomponiendo a
DRUETA.
Entonces
ese tal señor
podría ser
DUARTE
ATURDE
ARDE TÚ

De DUARTE
Eva me acerca a “La razón de mi vida”.
Debo llenar demasiadas entrelíneas.
Abandono esa línea de investigación.

De ATURDE
reconstruyo a mi vieja.
Relación con la madre
problemática mayor.
Hoy no exploro esta cuestión.

De ARDE TÚ
me acuerdo de Juan.
Conocí a Juan
cuando descubrí el río.
El río tiene magia y misterios.
Juan se fue sin palabras y sin promesas
y el señor Drueta me penetra.

Lo que arde
ahora
son las tostadas.
Eva, mi vieja y Juan.
Hoy no puedo salir del atolladero.

Un fragmento de la vida es una historia
cerrada
con principio y fin.
Escribo el argumento
y fuerzo el destino
-sentencio.

Drueta en mi cabeza
será arduo trabajo con mi analista.
Ahora salió el sol.
Yo prefiero ir pedaleando
muy despacio
hasta el río.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Enrique Linh

Si se ha de escribir correctamente poesía
Enrique Linh

(...)
Si se ha de escribir correctamente poesía
en cualquier caso hay que tomarlo con calma.
Lo primero de todo: sentarse y madurar.
El odio prematuro a la literatura
puede ser de utilidad para no pasar en el ejército
por maricón, pero el mismo Rimbaud
que probó que la odiaba fue un ratón de biblioteca,
y esa náusea gloriosa le vino de roerla.
Se juega al ajedrez
con las palabras hasta para aullar.
Equilibrio inestable de la tinta y la sangre
que debes mantener de un verso a otro
so pena de romperte los papeles del alma.
Muerte, locura y sueño son otras tantas piezas
de marfil y de cuerno o lo que fuere;
lo importante es moverlas en el jardín a cuadros
de manera que el peón que baila con la reina
no le perdone el menor paso en falso.
Quienes insisten en llamar a las cosas por sus nombres
como si fueran claras y sencillas
las llenan simplemente de nuevos ornamentos.
No las expresan, giran en torno al diccionario,
inutilizan más y más el lenguaje,
las llaman por sus nombres y ellas responden por sus
nombres
pero se nos desnudan en los parajes oscuros.
Discursos, oraciones, juegos de sobremesa,
todas estas cositas por las que vamos tirando.
Si se ha de escribir correctamente poesía
no estaría de más bajar un poco el tono
sin adoptar por ello un silencio monolítico
ni decidirse por la murmuración.
Es un pez o algo así lo que esperamos pescar,
algo de vida, rápido, que se confunde con la sombra
y no la sombra misma ni el Leviatán entero.
Es algo que merezca recordarse
por alguna razón parecida a la nada
pero que no es la nada ni el Leviatán entero,
ni exactamente un zapato ni una dentadura postiza.
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lunes, 5 de septiembre de 2011

Poema

Ultima apuesta
Jorge Leónidas Escudero

Apártense, déjenme pasar
vengo de estar existiendo y ya lo sé
voy a las palideces. Merezco
descanso pero antes
quiero mirar atrás del horizonte para
no verme siempre aquí como árbol seco
donde no hay más que hablar.
No atajen, no digan que hay medicina buena
dejen que me siente en el umbral
a ver pasar la última gente. Los pájaros
están escondiendo la cabeza bajo el ala.
Manden alguien a comprar pan
no digo de aquí sino de mañana
porque mi hambre última
es de lo que aún no he visto.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Fabián Casas

Después de largo viaje

Me siento en el balcón a mirar la noche.
Mi madre me decía que no valía la pena
estar abatido.
Movete, hacé algo, me gritaba.
Pero yo nunca fui muy dotado para ser feliz.
Mi madre y yo éramos diferentes
y jamás llegamos a comprendernos.
Sin embargo, hay algo que quisiera contar:
a veces, cuando la extraño mucho,
abro el ropero donde están sus vestidos
y como si llegara a un lugar
después de largo viaje
me meto adentro.
Parece absurdo: pero a oscuras y con ese olor
tengo la certeza de que nada nos separa.

Poema de Aliaga

Viaje II
Cristian Aliaga

Empecé mis viajes transoceánicos.
Viajo con una perra y un gramófono.
Los estribos están carcomidos por la sal
del Caribe y escupidos por quienes bajaron
maldiciéndome.
El canto se aplica sobre mi navío como una ley
que significa que no haya ley sino pasión.
Envuelto en dos frazadas,
preparo un golpe de otra realidad.
Mientras tanto, procuro no caer.