Cuentos

Cuentos
"Viajeros extraviados", Premio Fondo Nacional de las Artes, Editorial Bajo la luna

Novela

Novela
"Cruces cierran los campos", Premio Rejadorada-Multiversa, España

martes, 30 de marzo de 2010

domingo, 28 de marzo de 2010

Juarroz

La voluntad es una sustancia transparente

Aute

sábado, 27 de marzo de 2010

viernes, 26 de marzo de 2010

Flor del Alto Perú

Truena el cañón,
préstame tu fusil
que la revolución
viene oliendo a jazmín.

domingo, 21 de marzo de 2010

Poesía - Bolaño

Nadie te manda cartas ahora Debajo del faro
en el atardecer Los labios partidos por el viento
Hacia el Este hacen la revolución Un gato duerme
entre tus brazos A veces eres inmensamente feliz

domingo, 14 de marzo de 2010

La siesta del martes, 1962

García Márquez

No había nadie en la estación. Del otro lado de la calle, en la acera sombreada por los almendros, sólo estaba abierto el salón de billar. El pueblo flotaba en calor. La mujer y la niña descendieron del tren, atravesaron la estación abandonada cuyas baldosas empezaban a cuartearse por la presión de la hierba, y cruzaron la calle hasta la acera de sombra.

Eran casi las dos. A esa hora, agobiado por el sopor, el pueblo hacía la siesta. Los almacenes, las oficinas públicas, la escuela municipal, se cerraban desde las once y no volvían a abrirse hasta un poco antes de las cuatro, cuando pasaba el tren de regreso. Sólo permanecían abiertos el hotel frente a la estación, su cantina y su salón de billar, y la oficina del telégrafo a un lado de la plaza. Las casas, en su mayoría construidas sobre el modelo de la compañía bananera, tenían las puertas cerradas por dentro y las persianas bajas. En algunas hacía tanto calor que sus habitantes almorzaban en el patio. Otros recostaban un asiento a la sombra de los almendros y hacían la siesta sentados en plena calle.

domingo, 7 de marzo de 2010

I Wait


Fotografía de Julia Margaret Cameron
I Wait (1872)

miércoles, 3 de marzo de 2010